El ministro de Salud, Ginés González García afirmó que Argentina se encuentra en “alerta máxima” por la epidemia de neumonía China, conocida como Coronavirus.
La preocupación radica en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) calificó como “alto” al nivel de amenaza por el virus que no tiene tratamiento ni vacuna y se está expandiendo en el mundo, afectando ya a 11 países.
La emergencia recientemente llegó a Latinoamérica, donde en Colombia y Brasil investigan dos posibles casos de contagios de personas que arribaron desde Wuhan con síntomas compatibles con la enfermedad.
Ante esta amenaza internacional, las autoridades argentinas decidieron hablar públicamente y poner paños fríos a la situación. El Gobierno nacional, al disponer una alerta máxima epidemiológica en el país, activó un protocolo anunciando las medidas de prevención que debe tomar la población.
Esta decisión fue tomada por el ministro de Salud, cuando se reunió con el presidente Alberto Fernández donde le informó sobre la preparación nacional frente al Coronavirus y aclaró que aunque no se registra ningún caso en Argentina, “es un alerta que preocupa a todo el mundo, porque es una enfermedad nueva, un virus que ha mutado y no tiene vacuna ni tratamiento”.
En este contexto, González García explicó que se está realizando un exhaustivo seguimiento de la situación brindada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), así también como la de los países afectados.
“Es vital que estemos preparados con tiempo frente a este tipo de riesgos. A través del Estado debemos proporcionar y poner al servicio de la gente, todas las medidas y acciones que sean necesarias para reducir al máximo posible los efectos de estas enfermedades”, expresó.
Por otro lado, El titular de la Sociedad Argentina de Infectología, Omar Sued, sostuvo que en el país estamos preparados para evitar casos del virus de China y remarcó que “No hay que alarmarse, sino estar más pendiente por el dengue y el sarampión o la fiebre amarilla si viajan a Brasil y vacunarse, lo mismo cuando llegue la gripe o neumonía, hay que vacunarse con tiempo”, declaró el infectólogo. Y, en diálogo con Radio Mitre, explicó que “parece que las medidas de prevención en los diferentes países es efectiva porque no hay epidemia en todos lados, de todas formas estamos preparados”. Y aclaró que el tipo de actividades que se realizan en el verano no facilita la transmisión de este virus.
Luego, el infectólogo acudió a los detalles sobre la mortalidad de la enfermedad “El coronavirus tiene un 3% de mortalidad, mucho menor que en otras epidemias del 2003 y 2014 que rondaban entre un 10 y un 30%, aunque igualmente es un número alto para un tipo de infección viral”, detalló el médico.
La mayoría de las personas afectadas que fallecieron por el coronavirus, según información a la que accedió la Sociedad Argentina de Infectología, tienen más de 60 años, y es probable que tengan inmunodeficiencia, enfermedades crónicas, problemas cardiovasculares, asma.
Respecto a casos registrados en otros países, Sued remarcó que “mientras uno mantenga el caso aislado, este virus tiene un período de incubación muy corto de 14 días, entonces si las personas que estuvieron en contacto no presentan síntomas luego de las dos semanas, uno se queda tranquilo” aunque aclaró que “hay que extremar los cuidados para que se recupere bien”.
Medidas de emergencia
Ante la amenaza mundial, el gobierno argentino dispuso poner en funcionamiento un protocolo de emergencia en caso de que ingrese del exterior algún paciente con síntomas atribuibles al coronavirus.
El ministro de Salud optó por reforzar la vigilancia sanitaria y fortalecer a los equipos de salud de todo el país.
En cuanto a las medidas concretas, precisó que se profundizarán los controles en fronteras y en aviones que arriben al país “a cualquier pasajero con síntomas compatibles con el virus, sea fiebre, resfrío y demás, no se lo bajará del avión y se lo aislará en el hospital de Ezeiza”.
Por otro lado, aclaró que no hay aviones que provengan directamente de China, pero “estas medidas se aplicaran para aviones que provengan de otros países entre ellos, de Europa”.
“Estamos tranquilos pero atentos. Sabemos que, aun cuando este es un evento internacional relevante, nuestros especialistas nos señalan que el riesgo para la población argentina, es bajo” aseguró el ministro.